Boris Johnson rechaza de plano un nuevo referéndum en Escocia: «No dejaré que se rompa el Reino Unido»

0
«Escocia dejó muy claro la semana pasada que no quiere que un Gobierno conservador dirigido por Boris Johnson nos saque de la Unión Europea». Con estas palabras la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, justificó la petición hecha este jueves por la mañana al primer ministro británico para que autorice un nuevo referéndum de independencia bajo la sección 30 de la Ley de Escocia de 1998.

«Pedimos al Gobierno del Reino Unido que negocie y acuerde la transferencia de poderes que pondría fuera de toda duda el derecho del Parlamento escocés a legislar para un referéndum sobre la independencia», declaró Sturgeon al mismo tiempo que la Reina Isabell II pronunciaba el discurso con el que dio inicio la nueva sesión parlamentaria en Westminster.

En una comparecencia en Bute House, la residencia oficial del ministro principal en Edimburgo, la líder del partido nacionalista afirmó que los resultados de los nacionalistas escoceses en las elecciones generales del pasado jueves 12 de diciembre -que ganaron 48 de los 59 escaños en juego en Escocia- le otorgan el «mandato» de celebrar un segundo plebiscito a finales del próximo año.

Una «sagrada herencia»
El primer ministro británico ha repetido en múltiples ocasiones que no aceptará una segunda consulta de independencia, ya que en la de hace cinco años, que fue vinculante, el 55% de los ciudadanos votó en contra del divorcio con el Reino Unido. Ayer mismo recalcó que trabajará para «fortalecer la unidad» del Reino Unido y que no permitirá que «se rompa» esa «sagrada herencia». En una intervención al inicio de la nueva legislatura, Johnson dijo a Sturgeon que se concentre «en sus prioridades» a nivel regional y menos en «tratar de romper» el país.

Pese a la respuesta de Johnson, Sturgeon dejó claró que utilizará todos los medios a su alcance para que esa respuesta no sea «el fin del asunto» y le dijo a Johnson que «no se haga ilusiones» con que así será.Asimismo, en la carta enviada al primer ministro con la solicitud del nuevo referéndum, Sturgeon aseguró que Johnson le había dicho estar dispuesto «a comprometerse seriamente» con sus propuestas en la conversación telefónica que ambos mantuvieron el viernes pasado tras las elecciones.

En la misiva, Sturgeon fue clara con el premier: «Creo que en esto, como en cualquier otro asunto, usted tiene el deber de actuar de una manera considerada y razonable. Por lo tanto, espero discutir más asuntos con usted en el año nuevo». Ayer el Parlamento escocés aprobó una legislación que podría ayudar a allanar el camino a un referéndum. El proyecto de ley de referéndums fue aprobado con el respaldo de los nacionalistas del SNP y los Verdes Escoceses, aunque conservadores, laboristas y liberal demócratas votaron en contra.

En todo caso, para que una supuesta consulta de independencia tenga validez legal, es necesario que el Gobierno británico otorgue al Parlamento escocés el permiso para realizarla.Fue el ex primer ministro David Cameron, el mismo que tuvo la idea de convocar la consulta sobre el Brexit en 2016 tras prometerlo en el programa electoral del Partido Conservador el año anterior, quien autorizó el referéndum de independencia hace cinco años, solicitado por el entonces ministro principal escocés, Alex Salmond.

El Partido Nacional Escocés obtuvo una victoria aplastante en las elecciones británicas de la semana pasada, lo que supuso un espaldarazo para Sturgeon, que basó gran parte de su campaña electoral en la posibilidad de una nueva consulta y en la negativa de Escocia a dejar de formar parte de la UE.

En el referéndum del Brexit que se realizó hace más de tres años y medio, los escoceses votaron a favor de quedarse en la Unión Europea y los planes de Johnson chocan de frente con ese deseo. «Boris Johnson tiene un mandato para sacar al Reino Unido de la Unión Europea, pero debe aceptar que yo tengo uno para dar a Escocia una elección alternativa para su futuro», aseguró Sturgeon tras el triunfo electoral.

Rechazo al Brexit
La nacionalista explicó además ayer que «el Gobierno nacionalista de Escocia considerará todas las opciones para lograr la autodeterminación de los escoceses si el Gobierno británico intenta evitar que celebre un referéndum sobre la independencia de Escocia». «La pregunta me la plantean a menudo: “¿Qué harás si Boris Johnson dice que no?” Como he dicho antes, consideraré todas las opciones razonables para garantizar el derecho de autodeterminación de Escocia”, aseguró.

El Gobierno escocés defiende que ha habido un «cambio material de circunstancias» desde el referéndum de independencia de 2014, basado en «la posibilidad de que Escocia abandone la UE en contra de su voluntad, y lo que la salida de la UE ha revelado sobre la posición de Escocia dentro el Reino Unido» y Sturgeon insistió en que «la continua negativa a permitir que el pueblo escocés tenga derecho a elegir solo aumentaría el apoyo a la independencia».

Sin embargo, dicho apoyo actual en Escocia a favor de la independencia no está tan claro: las encuestas más recientes muestran un promedio de un 48% de votantes a favor de la separación.