Muere el hombre que mató en Arkansas con 11 años a cinco compañeros de colegio

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Un hombre que tenía once años en 1998 cuando él y su primo de trece años mataron a tiros a varios estudiantes en su colegio de Arkansas, murió en un accidente de tráfico en una carretera del Noreste de Arkansas, Estados Unidos.

Drew Grant, de 33 años, quien había cambiado legalmente su nombre de Andrew Golden y vivía en Missouri, murió alrededor de las 21:00 horas del sábado pasado. Dicha noticia conmovió a numerosos ciudadanos en Arkansas, «hoy la muerte de Andrew Golden llena a nuestra familia de emociones encontradas, como estoy seguro que sucede con las otras familias y estudiantes del tiroteo en el años 98» expresó un ciudadano ante los medios.

De acuerdo a la ley de Arkansas en ese momento, Golden fue juzgado junto a su primo Mitchel Johnson como jóvenes, sus registros fueron sellados y se esperaba que permanecieran bajo custodia hasta los 21 años. Johnson fue liberado en 2005, y Golden en 2007.

La masacre realizada por el fallecido fue recordado como la venganza por despecho más cruel de la historia de Estados Unidos, trazada con la meticulosidad de expertos criminales por dos niños de once y trece años. En Arkansas es legal que un menor sea dueño de fusiles, aunque para los menores de 21 años es necesario un permiso para poseer una pistola. La ley de Arkansas es indulgente con los menores y la pena de muerte está reservada a los mayores de 16 años.

Antes del tiroteo realizado por ambos niños, Jonesboro se caracterizaba por ser una próspera y devota ciudad de 52 mil habitantes, centro agrícola e industrial, sede de la Universidad Estatal de Arkansas, era un lugar conservador, habitado por familias muy religiosas.

Pero también fue una de las primeras ciudades, como en la mayor parte de Estados Unidos, donde las armas y la cacería forman parte de la vida cotidiana. Desde niños, se les enseña a los varones a manejar armas.

Mitchell Scott Johnson y Andrew Douglas Golden
A los seis años, Andrew Douglas Golden, disparaba a los patos y pajaros en el patio de su casa. Su abuelo, Doug Golden, un jubilado cuya paradójica pasión era la cacería, le había construido un mirador en uno de los balcones de su casa para que puediera ver a los ciervos y dispararles.

Tiempo después ese mismo abuelo de 62 años, declaró que «Estaba realmente orgulloso de mi nieto, recuerdo la primera vez cuando mató a su primer pato. Fue ahí cuando decidí comprarle armas automáticas para facilitar la cacería». Andrew llegó a manejar rifles y pistolas. Su padre, Dennis Golden, un empleado postal, apoyaba la decisión de su abuelo y realizó su contribución al inscribir a su hijo en la Practical Pistol Shooter Association, un campeonato de tiro prático en Arkansas.

Por otro lado su primo, Mitchell Scott Johnson parecía cortés y devoto, formaba parte de un grupo juvenil de la Iglesia Bautista Central. Pero una vez que se mudó al mismo barrio donde vivía su primo, Mitchel se volvió agresivo y hosco. Pese a ser primos, Andrew y Mitchell no parecían tener afinidad, pero al ser familia se hicieron amigos desde el primer instante.

De acuerdo a los informes y los expedientes estudiantiles que salieron un año más tarde a la luz pública, ambos niños no encajaban del todo bien con el resto de sus compañeros de clase. Mitchel, sufría de obesidad y esto motivaba a las continuas burlas de sus compañeros de clase, quienes le apodaban «Piggy» que significa «Cerdito» en inglés. Sus compañeros lo despreciaban y era incapaz de tener otro amifo que no fuera su primo Andrew, quien para ese entonces tenía once años.

Según las declaraciones de la madre de Mitchell, Pat, siempre que llegaba su hijo del colegio nunca estaba en casa porque su trabajo no se lo permitía. Pero sabía perfectamente que siempre estaba con su primo en casa. Juntos veían películas de acción, fantaseando con convertirse en antihéroes similares a los que observaban en las filmes.

Fueron en esas tardes después del colegio que Mitchell le confesó a su primo uno de sus más descabellados planes «Una tarde, tras ver la película Rambo, Mitchell me confesó que quería vengarse de Candace Porter, una compañera de clase que siempre le había dicho que no cada vez que le pedía salir. Yo me entusiasmé, yo tampoco era popular y estaba dispuesto a tomar revancha contra todos los que me habían despreciado» confesó Andrew ante el juez el 12 de agosto de 1998 en el Palacio de Justicia del Condado de Craighead, Arkansas.

Lunes, 23 de marzo de 1998: el primer encuentro
El lunes 23 de marzo de 1998, Mitchell se presentó con un cuchillo en la clase de Candace Porter, la niña que había despreciado sus avances amorosos. El día del juicio de Mitchell Johnson, dos jovencitas, Amber McBroome y Sherri VanHorn, declararon que no era la primera vez que Mitchell las amenazaba con matarlas: «Candace le repitíó a Mitchell que no quería salir con él, y él la amenazó con un cuchillo. La profesora lo detuvo y Mitchell apuntó el arma contra ella».

No está claro si después de aquel episodio el niño fue suspendido. La dirección de la escuela nunca lo confirmó, ni lo dismintió, y no hay ningún informe que lo especifique. Jennifer Nightingale, una compañera de clase de Candace Porter, fue tal vez la última en hablar con Mithell Johnson antes de que ejecutara su plan junto a su primo: «Me dijo que no nos veríamos más, porque dejaría la ciudad. Pero que antes o después se vengaría: ninguna chica podía despreciarlo y quedar impune», recordó el día del juicio ante las autoridades.

Martes, 24 de marzo de 1998:
El martes 24 de marzo de 1998, muy temprano, Mitchell faltó a la primera hora de clase con la excusa que le dolía el estómago. Una vez que su madre salió de casa para irse al trabajo, se reunió con su primo para concretar el plan que habían trazado. Según los informes de ese día, Andrew y Mitchell, rompieron el cristal de la puerta principal de la causa de su abuelo, Doug Golden, y robaron las armas que colgaban en las paredes del salón. Agarraron las cajas de municiones que estaban sobre la nevera de la cocina.

«Una de las armas que me robo mi nieto era un rifle Remington 30-06 para cazar ciervos, tenía una poderosa mira telescópica. Con un rifle así tienes una visión que no hay que ser muy inteligente para disparar. Simplemente hay que apuntar y apretar el gatillo»declaró su abuelo ante la policia el día de la masacre.

Esa misma mañana los chicos robaron el coche de su madre y lo cargaron con bolsas de dormir, agua, sándwiches, un cinturon militar con un chuchillo, municiones, un machete, un radio portátil, y las diez armas pertenecientes a su abuelo.

Poco antes de las 8:00 horas de ese mismo martes, Andrew y su primo se dirigieron al colegio y fueron a clase como cualquier otro día. En eso de las 12 del mediodía pidió permiso para ir al baño. Luego varios estudiantes lo vieron activar la alarma contra incendios; de inmediato comenzaron a evacuar la escuela, mientras Andrew corría hacia su primo.

De acuerdo a las declaraciones, ambos llevaban puesto un traje de camuflaje, cargado de municiones. Andrew tenía 19 cartuchos útiles de calibre, otros siete en el bolsillo superior de la derecha, y 49 en el bolsillo inferior izquierdo. Llevaba un rifle calibre y tres pistolas.

Mitchel por su parte, tenía el rifle Remington para cazar ciervos, cuatro pistolas, dos cuchillos de bolsillo y una cantidad similar de municiones, incluidos dos cargadores para un revólver de calibre.

Una vez que se activó la alarma cerca de 200 alumnos y una docena de profesores desalojaron las aulas de clase para concentrarse en el patio. Fue en ese preciso momento cuando ambos niños empezaron a disparar. Pasaron pocos minutos cuando la policía intevino y los niños dejaron de disparar. Trataron de huir en el coche que habían robado, pero un equipo de agentes los detuvo sin que opusieran resistencia.

Al principio, al ver la escena, los agentes pensaron que había un tercer sospechoso y que los niños solamente habían ayudado a un adulto a perpetrar la masacre, pero ellos confesaron todo.

El resultado
La masacre acabó con cinco muertos y once heridos, entre ellos dos profesores. Kara Tate, una compañera de clase de once años, declaró ante los polocías «Mitchel me había dicho que le iba a disparar a Candace para vengarse. Siempre decía que arreglaría las cuentas con todos y que mataría a mucha gente. No pensaba que hablaba en serio, Andrew tenía un fusil para cazar ciervos y presumía de ser un tirador experto. Cuando alguien lo hacía enojar, amenazaba con dispararle».

Por su parte, el gobernador de Arkansas, Mike Huckabee,
declaró esa misma semana «Este no es el problema individual de un colegio, es una enfermedad cultural que se produce por la exposición de los niños a decenas de miles de asesinatos en el cine y la televisión.»

El presidente estadounidense, Bill Clinton, también mostró su tristeza por el suceso: «Antes de abandonar el hotel esta mañana, hablé con el gobernador de Arkansas y le manifesté mi más sincero pésame y aflición por el terrible incidente en la ciudad de Jonesboro» declaró Clinton ante los medios, quien antes de asumir la presidencia de Estados Unidos había sido gobernador de Arkansas.